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Fran Antón, marido de Kiko Hernández, comparte la resolución sobre el cierre de su local en Melilla: "Se hizo de manera ilegal"

La pareja del televisivo ha compartido dos vídeos en su perfil de Instagram donde explica el auto judicial y las consecuencias al respecto.

El pasado mes de diciembre, Kiko Hernández y su marido Fran Antón denunciaron el cierre del local que tenían en Melilla. Para ello, iniciaron una huelga de hambre y se encadenaron a la puerta del establecimiento. Tras varios días reivindicándose, tuvieron que ponerle fin por una agresión física durante la protesta. Casi un año después del suceso, el marido del televisivo ha expuesto en Instagram la resolución judicial a la situación, que fue llevada a los tribunales, y ha dejado claro que la clausura se debió a los prejuicios sobre la pareja.

"Llega el momento de decir que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dictaminado que el local que teníamos en Melilla, El Cielo, ha sido cerrado de manera ilegal. Sí, ha anulado el auto que mantiene el cierre del local El Cielo y que impulsó el gobierno de Melilla", comienza Fran Antón en el primer vídeo que ha compartido al respecto.

Después de contar los antecedentes para poner en situación a aquellos que no supieran de qué estaba hablando, añade: "Ahora sí, con la sentencia en la mano, que cada una haga sus conclusiones. Dice que son evidentes los prejuicios que de un cierre a causa de un local comercial con actividades de hace años. Son evidentes los prejuicios, ahora digo yo. ¿Quién firmó el cierre del cielo de Melilla? Lo firmaron el consejero de Seguridad Ciudadana, José Ronda, y el señor presidente de la Ciudad Autónoma, José Imbroda. ¿Qué pasa? Que lo cerraron cuando teníamos licencia. Presentábamos memorias técnicas, información de seguridad y evaluación, informes acústicos, pero bueno, ellos querían cerrarlo sí o sí, les daba igual porque todo no era un tema legal, sino que era un tema personal que ya sabemos por dónde vamos".

"El tema personal era con mi pareja, que opina lo que le da la gana en sus redes sociales del gobierno. ¿Y qué pasa? Que tenían que castigarnos. Y ahora yo me estoy haciendo unas cuantas preguntas y quiero que vosotros también, lo que estáis viendo el vídeo, las sepáis", continúa con su alegato, antes de exponer estas cuestiones: "¿Quién nos devuelve a nosotros los eventos que hemos perdido? ¿Quién le devuelve o quién le va a dar explicaciones a la gente que confió en nosotros para hacer su evento privado, personal, bodas, como le digo, bautizos, Nochevieja, gente con ya con su entrada, con su menú comprado, con su traje comprado? ¿Quién nos va a devolver la inversión y los daños materiales, emocionales y morales que han causado el cierre de esto?".

"Habrá que preguntarle al señor Imbroda si va a dar alguna explicación o si va a decir algo. Hay una cosa que tengo ya guardada hace mucho tiempo y que necesito soltar así. Mi padre, que ya falleció, el pobre, y que fue miembro del gobierno de Imbroda, me dijo una vez: 'Fran, nunca tengas miedo de nada en la vida", concluye en este primer clip.

En el segundo vídeo, comienza dirigiéndose directamente a Imbroda: "Tendrá usted que pedir perdón, a ver por qué ha hecho esto, con qué motivos ha hecho esto y cuál es la respuesta que le va a dar a los ciudadanos y a nosotros. Es que no sé, me siento como más fuerte que nunca. Ahora me siento como eso, sin miedo y con fuerza".

"Nosotros tuvimos que abandonar la ciudad y volver a Madrid; tuvimos que vender nuestra casa, dejar el local, porque claro, después de todo esto ocurría una cosa y es que ni yo ni mi pareja somos bienvenidos. Yo, que llevo desde 2009 trabajando en Melilla, me quitaron la escuela que tenía prometida por la Consejería de Cultura y los trabajos que tenía con el medio ambiente, con educación", apunta Fran Antón.

"Ahora, esos daños morales, ¿quién me los paga a mí? Porque voy a pedir daños morales, tanto del local como de lo que se me ha hecho a mí, que no voy a poder ejercer mi trabajo en Melilla. Voy a decir una cosa y voy a que quede clara: en Melilla, los ciudadanos somos los que pagamos cada año los impuestos para que se haga cultura y eventos, entonces no tienen que decidir los políticos quién o no quieren trabajar", explica.

Y, de nuevo, vuelve a dirigirse al presidente: "Le hago unas preguntas: ¿Vas a dar la cara? ¿Vas a hablar de esta noticia? ¿Vas a pedir perdón a alguien? ¿Vas a pedir perdón a las familias que se quedaron sin su evento, a todos los melillenses? No sé, te pregunto también por qué tratas a algunos ciudadanos como si fuésemos enemigos. Como lo que tienes que dedicar es al bien de la ciudadanía. Habrá que pagar una indemnización, como bien sabéis. ¿Quién la va a pagar? ¿Usted de su bolsillo o los melilenses?".

Para cerrar su mensaje, Fran Antón tiró de música e ironía: "Hay una canción ahora que me viene de la cabeza que dice: 'Me sobra la gente, me sobra la gente'; no sé, pero que le sobre también cuando lleguen las elecciones y no vaya buscando a la gente para buscarle el voto".