Las claves: el acercamiento entre China y la UE recuerda que están condenados a entenderse
El pacto sobre los híbridos entre Bruselas y Pekín muestra que a las dos partes les interesa rebajar la tensión comercial
Las disputas comerciales son historias de largo recorrido que dan muchas vueltas, pero el “entendimiento” al que llegaron el viernes la Unión Europea y China en torno a limitar el intercambio de vehículos híbridos indica que a ambas partes les conviene llegar a un punto en común. En realidad, el país asiático aspira a medio plazo a reducir su dependencia de las exportaciones, potenciando el consumo interno, y también desea que se reduzca la competencia entre sus fabricantes de vehículos, que ha provocado una guerra de precios. El acercamiento incluye la voluntad china de recortar los aranceles a productos europeos, y de facilitar las licencias de exportación de tierras raras.