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Los reyes visitan en Melilla un colegio que destaca por la convivencia y el mestizaje

Felipe VI y Letizia estuvieron en el CEIP Pintor Eduardo Morillas, que cuenta con un alumnado de todas las culturas que viven en la ciudad autónoma: cristiana, musulmana, judía e hindú.

Los reyes han visitado este miércoles el colegio Pintor Eduardo Morillas, con alumnado de todas las culturas que viven en Melilla (cristiana, musulmana, judía e hindú), y que destaca por la convivencia y el mestizaje en sus aulas.

Al igual que esta mañana, cuando han llegado al Palacio de la Asamblea, los reyes han estrechado manos, se han hecho fotos y la reina ha cogido en brazos a varios bebés, mientras eran vitoreados y aplaudidos por los cientos de personas que les esperaban a su llegada.

Después, han entrado en el colegio y han visitado un aula, con niños de cinco años, donde los pequeños estaban haciendo manualidades y algunos dibujaban ya ilustraciones para celebrar la fiesta de Halloween.

Felipe VI y Letizia han estado también en una clase de primaria y en otra para alumnos con trastorno del espectro autista (TEA). El colegio, bilingüe y que tiene 900 alumnos, ha ganado dos veces el concurso 'Qué es un rey para ti'.

El colegio, bilingüe y que tiene 900 alumnos, 79 docentes y es bilingüe desde hace más de 25 años. Además, ha ganado dos veces el concurso 'Qué es un rey para ti'.

También fueron a un colegio en Ceuta

Un día antes, en Ceuta, sus majestades también visitaron un colegio. Fueron al CEIP Vicente Aleixandre, donde compartieron unos minutos con los más pequeños.

En esta visita, el momento más tierno llegó cuando el rey le preguntó a uno de los niños, Mohamed: "¿Qué es lo que más te gusta del colegio?". El menor no tardó en responder: "Ella", mientras señalaba a una compañera que se encontraba delante de él.

Tras escuchar su respuesta, el monarca reaccionó entre risas y le preguntó a la niña por las palabras de su compañero: "¿Has visto lo que te ha dicho, no?". Ella respondió que sí con una actitud tímida y avergonzada, lo que terminó de convertir la escena en uno de los momentos más entrañables de la visita.