Barcelona quiere comprar locales del centro con la tasa turística para preservar el comercio de proximidad
El consistorio ingresó 148 millones de euros a través de este tributo en 2025. La iniciativa pretende evitar el cierre del comercio local por oferta orientada al visitante

El Ayuntamiento de Barcelona quiere intensificar su lucha para controlar la presión turística en el centro de la ciudad y la transformación que se está operando en el tejido comercial local, donde las tiendas tradicionales se están viendo desplazadas de forma acelerada por la proliferación masiva de negocios como tiendas de souvenirs, locales de manicura, venta de carcasas y accesorios para móviles o tiendas cannábicas. Si el consistorio ahora dirigido por Jaume Collboni ya puso coto a la apertura de nuevos negocios como los citados, ahora quiere quiere dar un paso más para restablecer el equilibrio entre el residente y el turista. “Queremos comprar locales comerciales para garantizar que el uso sea para residentes, y esa adquisición se haría con cargo al impuesto que grava las pernoctaciones turísticas en la ciudad”, señala José Antonio Donaire, comisionado para la Gestión del Turismo Sostenible en Barcelona. Preguntado por detalles sobre en qué momento se comprarían los locales (si cuando estén vacíos, al acabar los contratos de arrendamiento o cuando salgan a la venta) o cómo se comercializarían posterioremente, no aporta más detalles.