Stellantis quiere que su Citroën 2 CV sea el nuevo Renault 5, la gran duda es si la nostalgia está ya agotada
No hubo revuelo igual en el pabellón cinco del Salón del Automóvil de París. Sólo la visita de Emmanuel Macron, presidente de Francia, rivalizó con la expectación que había levantado el Citroën 2 CV, el pequeño eléctrico que la compañía (todavía en formato concept) ha llevado a l
No hubo revuelo igual en el pabellón cinco del Salón del Automóvil de París. Sólo la visita de Emmanuel Macron, presidente de Francia, rivalizó con la expectación que había levantado el Citroën 2 CV, el pequeño eléctrico que la compañía (todavía en formato concept) ha llevado a la ciudad francesa.
Aunque, en realidad, todos ya sabíamos lo que había bajo la lona.
Desde hace algún tiempo, los rumores han venido apuntando a que Citroën contaría con un 2 CV eléctrico, una reinterpretación para lanzar al mercado de lo que un día fue un icono. En mayo de este año, la marca francesa confirmaba por fin lo que era ya un secreto a voces. El 12 de octubre, se desveló por completo.
Todavía, como decimos, es un adelanto a lo que veremos en la calle pero todo indica que la imagen exterior del nuevo eléctrico de Stellantis está muy cercana a lo que veremos salir de sus fábricas. Por dentro, hay algunas dudas más. No sería de extrañar un interior extremadamente minimalista, teniendo en cuenta la otra certeza: Citroën promete una versión por 15.000 euros antes de ayudas.
Es decir, Citroën quiere recuperar el espíritu del icónico vehículo que empezó a motorizar Francia en masa a partir de los años 50. Tanto en lo material como en lo metafórico. Es la mayor apuesta de Stellantis para abaratar el coche eléctrico y ganar cuota de mercado. Es una apuesta, sin duda, por pulsar el botón de la nostalgia con toda la fuerza de la que es capaz.
¿Es, en realidad, el botón del pánico?
Interior del Citroën 2 CV
El curioso caso del Renault 5
Contábamos ayer en Xataka que en el Salón de París se han visto las dos caras de la moneda de la industria del coche eléctrico mundial. Mientras los fabricantes chinos presentaban coches con carga ultrarrápida capaces de recargar la práctica totalidad de su batería en 11 minutos o mostraban un coche capaz de llevar un eVTOL en el maletero, Citroën presentaba el 2 CV.
A finales de 2024, Renault presentó oficialmente el nuevo Renault 5 eléctrico. El coche enamoró desde el principio por el gancho con el modelo clásico pero, al mismo tiempo, por su capacidad para parecer moderno y apostar por guiños y detalles nostálgicos mirando al pasado.
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En Xataka mostramos eso sí ciertas dudas porque es un coche eléctrico que estará limitado al entorno urbano en la inmensa mayoría de las ocasiones. ¿Se puede viajar con un Renault 5 de batería de 52 kWh? Sí, pero hay que saber muy bien lo que se tiene entre manos.
El tiempo ha demostrado que el Cinco eléctrico podía convertirse en un coche de capricho, uno que te compras por la estética a pesar de que en la combinación autonomía/precio puede haber mejores opciones en el mercado. Hoy, sus plantas funcionan a pleno rendimiento e incluso en España se ha situado entre los 10 eléctricos más vendidos.
El Renault 5 supo tocar la fibra. Apostó por un coche querido pero también aspiracional. En los 80 se podía comprar un Renault 5 de precio asequible pero los Copa, los Turbo culogordo o los Copa Turbo eran coches anhelados por su deportividad. Hoy, los niños que soñaban con esos coches son los que de verdad tienen dinero para pagar lo que se pide por ellos (el Renault 5 E-Tech más caro supera holgadamente los 30.000 euros antes de ayudas).
Desde entonces, Renault ha intentado repetir la jugada pero todo indica que va a ser muy complicado. El Renault 4 eléctrico no está funcionando, ni mucho menos, al mismo ritmo pese a ser un coche más práctico. El Renault Twingo tiene un techo obvio al entorno urbano, dada su batería de 27,5 kWh. Ambos, además, tienen el mismo problema: no son el Cinco.
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Parece una tontería pero es tan sencillo como obvio. El Renault 5 original era un coche bonito con versiones aspiracionales y que además compitió en el Mundial de Rally, generando todavía más expectación y ganas de compra de sus versiones deportivas.
Sobre gustos no hay nada escrito pero el Renault 4, a pesar de que se le guarda mucho cariño, no dejaba de ser un coche más bien feo y su enfoque era eminentemente práctico. Era una opción racional y no tanto pasional. El Twingo tampoco ha sido un coche bonito y su enfoque era el mismo: tener el mayor espacio interior en el coche más pequeño posible.
Ninguno generaba esas ganas de comprarlo entre la juventud que sí generaba el Renault 5. Y aunque las reinterpretaciones son bonitas, son reinterpretaciones de coches simpaticones pero que no terminan de generar exactamente esa misma conexión emocional con el público potencial.
Todo a la nostalgia
Stellantis, viendo el resultado del Cinco eléctrico se ha lanzado al mismo juego. Sus stands en el Salón del Automóvil de París estaban claramente dedicados a intentar apelar al niño que los hoy cuarentones y cincuentones todavía llevan dentro.
La estrella, por supuesto, fue el Citroën 2 CV. El coche mantiene las formas del original y eso lo convierte en un coche un poco estrambótico para los gustos de 2026, un coche que no pasará desapercibido en la calle. De hecho, la conexión estética con su pasado parece todavía más fiel que en el Renault 5 y su antepasado.También mantiene su filosofía: coche muy barato para moverse por la ciudad con el objetivo de ser el nuevo urbano de masas. En ese entorno se espera un consumo bajo y al precio de la electricidad (en comparación con la gasolina) seguramente sea una compra súper racional.
A eso hay que sumar que si el precio es de 15.000 euros antes de ayudas, te llevas por poco más de lo que vale un Citroën AMI un coche con todas las letras. No hablamos de un cuadriciclo pesado con unas medidas de seguridad que brillan por su ausencia. Hablamos de todo un coche que con 3,76 metros de largo es perfecto para callejear y aparcarlo en cualquier sitio.
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El problema, como decíamos, es que el Citroën 2 CV era un coche al que se le tiene mucho cariño pero estéticamente era más feote. Tampoco tenía las versiones deportivas y el pasado en competición que hacía soñar a los jóvenes que se criaron en los años 70. De hecho, ellos mismos es posible que lo vieran ya como un coche demasiado viejo, teniendo en cuenta que empezó a venderse en 1949.
Está por ver si Citroën consigue activar los resortes clave entre el público para hacer del 2 CV un coche exitoso. Más si cabe teniendo en cuenta que dentro de la propia Stellantis están jugando una estrategia en la que parece que sólo se apunta a la nostalgia.
El Renault 5 fue el primer coche eléctrico de la serie de reinterpretaciones que ha llevado a cabo la compañía francesa. Fue una buena conexión con el pasado pero también se benefició de ser el primer gran lanzamiento que apuntaba a la nostalgia en el coche eléctrico. Acaparó todos los focos y una atención que seguramente no hubiera tenido si ya se hubieran lanzado antes el Renault 4 y el Twingo.
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El Citroën 2 CV llega dos años más tarde, con la sensación de que esta jugada ya la hemos visto. Pero es que, además, en los stand aledaños vimos reinterpretaciones de todo tipo. Peugeot presentó un concept que bebe del mítico Peugeot 205 T16, doble campeón del mundo de rally que ofrecía esa doble cara de coche asequible y racional junto a versiones deportivas queridas por los aficionados más jóvenes. Justo a su lado, un precioso concept de una reinterpretación eléctrica del RCZ apuntaba a la siguiente generación de clientes.
Fiat quiso traernos el espíritu del Multipla con los Fiat Multiplay, una especie de pick-up pequeña eléctrica, y el Fiat Multiplina, una suerte de Fiat Topolino/Citroën AMI, con esteroides y mucho encanto. El Alfa Romeo Cuorerosso es una clara referencia al Brera. Opel abandonó esta estrategia pero es que hace años que ya presentaron un Manta GSE que no hemos visto en la calle.
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Stellantis ha activado la máquina de la nostalgia para tratar de impulsar sus ventas en el mercado del coche eléctrico. El tiempo dirá si están en el camino correcto y han sabido tocar los resortes adecuados. O si, el Renault 5 se comió todo el mercado que estaba disponible.
Fotos | Citroën y Stellantis
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La noticia
Stellantis quiere que su Citroën 2 CV sea el nuevo Renault 5, la gran duda es si la nostalgia está ya agotada
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Xataka
por
Alberto de la Torre
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