Los sueños de crecimiento de CoreWeave chocan con la realidad
Su plan tropieza con el coste de financiar su expansión y el conservadurismo de las aseguradoras
CoreWeave es una criatura producto del sueño de la inteligencia artificial. Su máximo responsable, Michael Intrator, se dio cuenta pronto de la enorme oportunidad que ofrecía instalar frenéticamente hileras de servidores para alimentar esta ensoñación tecnológica. Por eso, las perturbaciones afectan a su empresa, valorada en 35.000 millones de dólares (31.000 millones de euros), más que a la mayoría. Basta observar el desplome del 21% de sus acciones desde la semana pasada. El problema es que el pozo “ilimitado” de capital que sustenta esta fantasía puede quedar fuera de su alcance.