Cristina Llanos se abre sobre la muerte de su hermano, el maltrato paterno y la agresión sexual que sufrió: "Nunca se acabó el miedo"
La cantante de Dover ha concedido una íntima entrevista en 'Y ahora Sonsoles'.
La noche cayó y ya nadie pudo salvarme es el libro que ha llevado a Cristina Llanos hasta el plató de Y ahora Sonsoles. La cantante de Dover ha dejado por escrito sus recuerdos más amargos, recogidos en unas memorias donde habla de violencia, soledad, trastornos alimenicios, drogas, cultura de la violación y salud mental, varios de los asuntos que también han salido a relucir en su entrevista con Sonsoles Ónega.
Uno de los primeros sobre los que se ha sincerado ha sido el difícil ambiente familiar en el que creció, condicionado por el agresivo carácter de su padre y sus frecuentes estallidos de ira. "Creo que nunca se acabó el miedo a mi padre, es un miedo que se queda contigo y que te hace tener miedo a miles de cosas", ha explicado.
En cuanto a su madre, Llanos ha explicado que estaba muy pendiente de su hermano, con quien había desarrollado un vínculo especial debido a las dificultades que atravesaba. Eso no impidió que también intentara intervenir en los episodios de maltrato de su marido: "Mi madre y Amparo daban puñetazos en la puerta para poder entrar".
A pesar de todo, la vocalista logró reconciliarse con el hombre que la crió cuando este enfermó, un acercamiento que le permitió cerrar algunas heridas. "Yo necesitaba pedirle perdón por las cosas que yo hice y no le gustaron. Al final, tenía derecho a ser un ser humano y era un ser humano muy exigente. Nos perdonamos mutuamente", ha expuesto.
Su progenitor pasó siete años en una residencia debido a su delicado estado de salud, que le impedía valerse por sí mismo. "No se podía mover él solo. Eso no es vivir", ha lamentado su hija.
La muerte de su hermano, una herida que sigue abierta
Llanos también ha hablado de otro de los momentos más duros de su vida: el fallecimiento de su hermano después de recibir una brutal paliza. Aunque hacía años que no se dirigían la palabra, su muerte le causó un enorme sufrimiento: "Creo que cuando le hacen algún mal violento a un ser querido, duele muchísimo. Si encima muere, pues ya es el colmo".
Además, ha reconocido que sigue planteándose cómo habría reaccionado de haber presenciado los hechos. "Puede llegar a través del dolor de esas personas, pero yo no acabo de estar allí. Yo he pensado muchas veces que si hubiese estado con mi hermano, hubiese intentado defenderle, me hubiese puesto entre medias. O, si hubiese tenido un arma, antes de que mataran a mi hermano, habría matado yo", ha confesado.
Una agresión sexual a los 19 años que da nombre a su libro
De una experiencia desgarradora a otra, la intérprete ha retrocedido hasta sus 19 años para rememorar la agresión sexual de la que fue víctima, vivencia de la que nace el título de su obra: "Para mí, esa es la noche en la que ya nadie pudo salvarme".
Amparo Llanos, su gran refugio, y la enfermedad que puso fin a Dover
La protagonista, por otro lado, se ha referido a la disolución de Dover, relacionada con las consecuencias de la fibromialgia sobre sus cuerdas vocales. Esta enfermedad, que también padece su hermana Amparo, ha dado pie a comentar la estrecha relación que mantienen ambas.
"Mi hermana lo es todo. Fue refugio en seguida [...] Siempre fue muy protectora, me cuidaba, me bañaba...", ha expresado. Y es que Amparo, a la que dedica un capítulo entero en su volumen, no únicamente fue su principal apoyo durante la niñez y adolescencia, sino también quien la animó a embarcarse en la aventura de Dover. "No me puedo imaginar mi vida sin Amparo", ha añadido.