Zaragoza está arrancando árboles como si les tuviera alergia pero Europa acaba de nombrarla Capital Verde Europea
El jueves 8 de octubre, en la histórico ciudad al norte de Portugal de Guimarães, Zaragoza fue proclamada Capital Verde Europea 2028, tras imponerse a Oporto, Aalborg, Košice y Bielsko-Biała. A la mañana siguiente, los vecinos de la plaza de San Miguel se concentraban para rechaz
El jueves 8 de octubre, en la histórico ciudad al norte de Portugal de Guimarães, Zaragoza fue proclamada Capital Verde Europea 2028, tras imponerse a Oporto, Aalborg, Košice y Bielsko-Biała. A la mañana siguiente, los vecinos de la plaza de San Miguel se concentraban para rechazar la reforma que acababa de terminar. Una de ellas, María del Carmen Lapuente, de la Plataforma de Afectados, pedía una fuente pequeña y encontró una pérgola. Su comentario fue: “Esa pérgola la ponen en el Huerva y todos seremos felices”. Dos noticias en 24 horas que explican por qué a muchos zaragozanos les ha entrado la risa.
Lo que ha premiado Europa. El jurado valoró la solidez de la gobernanza, el compromiso a largo plazo con la sostenibilidad y la combinación de acción ambiental, resiliencia social y participación de la comunidad. Y ojo porque el premio ha sido unos nada despreciables 600.000 euros, y la ciudad prevé unas 150 acciones para 2028. Natalia Chueca aseguró que el título sitúa a Zaragoza “en la élite europea de las ciudades comprometidas con la sostenibilidad”. El Ayuntamiento presume de 171.138 árboles, más de 11 millones de metros cuadrados de zonas verdes y de que el 66% de la población tiene un parque a menos de 300 metros.
Antes de la decisión, la Mesa del Árbol envió al jurado una “Carta de Enmienda” de 85 páginas, respaldada por una treintena de organizaciones. La Mesa es un colectivo de entidades vecinales, ecologistas y ciudadanos nacido este verano. Su conclusión era que Zaragoza aún no reúne las condiciones para el título. Aclara que no quiere renunciar al premio, sino merecerlo: “Una ciudad verde no se construye solamente plantando más. Se construye cuidando mejor”.
En Xataka
Pensábamos que bastaba con tener árboles para reducir la mortalidad en las ciudades. Pero lo importante es su "edad"
Diez mil árboles menos. Según la Federación de Barrios y la Mesa, Zaragoza ha perdido unos 10.000 árboles desde 2022: unos 4.000 en parques, 2.500 en zonas verdes y cerca de 2.000 en calles. Zaragoza en Común llegó a una cifra similar con datos del propio Ayuntamiento de noviembre de 2025. Elena Tomás, de dicha formación, lo resumía así: “Se recorta en mantenimiento, se pierde arbolado, se reducen controles”.
Y el Ayuntamiento lo niega. Dice que las retiradas obedecen a criterios técnicos y de seguridad y que “no se quitan por capricho”. Su consejera de Medio Ambiente, Tatiana Gaudes, atribuye la pérdida de árboles de las últimas dos décadas a gobiernos anteriores y contrapone datos “verificados” a los titulares. En julio anunció 3.370 plantaciones para 2026-2027, con las que cubriría casi todos los 2.557 alcorques vacíos plantables.
El 66%. Hablemos de números contantes y sonantes a día de hoy. El informe de Amigas de la Tierra y la UPM aplica la regla 3-30-300 de la OMS: tres árboles a la vista, un 30% de cobertura y un parque a menos de 300 metros. Bajo esta regla, el 63% de los zaragozanos vive a más de 300 metros de una zona verde de calidad de al menos una hectárea. Los barrios de menor renta son los que menos verde tienen a mano. La Mesa señala Delicias, Oliver y Las Fuentes, con calles sin un solo árbol.
Bendito San Miguel. La plaza tenía 39 árboles antiguos, según los colectivos ecologistas. El propio Ayuntamiento reconoce que conserva 20 y que ha sumado 18 nuevos, frente a los 27 que prometía el proyecto. Para presentarlos, su cuenta en redes invitó a “descubrirlos” con sonidos de videojuego y recordó, según Heraldo, que “se plantan jóvenes para que arraiguen, crecerán con el tiempo”. Entre las reacciones, muchos seguidores pedían que se dejase de talar en toda la ciudad y dudaban de que los grandes árboles sobrevivan con las raíces cubiertas de cemento.
En Xataka
Los expertos creen que nos faltan árboles: "Una zona verde sin arbolado suficiente pierde gran parte de su capacidad para actuar"
La plaza reabrió además con 25 bancos y más de 120 metros cuadrados ajardinados. La Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) denunció en agosto que se había talado más de la mitad de los árboles que debían conservarse. Calificó el resultado de “plaza cementada donde la estancia apenas será posible”. La Plataforma de Afectados cuenta, con los planos en la mano, 12 árboles desaparecidos.
El Ayuntamiento sostiene que mantuvo los de gran porte, salvo uno muy inclinado y algunos pequeños cuyas raíces interferían con servicios del subsuelo. Pero es que las obras coincidieron con temperaturas de más de 46 grados. Los vecinos denunciaron que los operarios estaban “prácticamente trabajando doce horas diarias”, con ruido desde antes de las siete de la mañana. Ya lo contamos: “Nunca habíamos necesitado tanto los árboles en las ciudades”.
Salamero, El Portillo y un césped en el Pilar. Salamero costó 5,2 millones y recuperó 3 de sus 11 olivos. El proyecto reservó 1.447 de sus 8.158 metros cuadrados a parterres con pérgolas metálicas para trepadoras, menos del 18% según nuestra cuenta. Hay una razón técnica real: el peso sobre el techo del aparcamiento, cuya plataforma había fallado en 2020. Aun así, la Mesa incluye Salamero entre las reformas con grandes superficies sin sombra.
En El Portillo, de los 306 árboles de la calle Anselmo Clavé, 209 ya han sido eliminados, como muestran las fotos nocturnas de más arriba. En Pedro Cerbuna se ha talado el arbolado maduro de toda la vía. En el Pilar, el Ayuntamiento desplegó en abril de 2024 2.100 metros cuadrados de césped artificial para una fiesta de primavera, con material donado por una empresa aragonesa. En septiembre de 2026 volvió a cubrir la plaza para el Día del Deporte en la Calle. Y el césped artificial puede ser verde, pero no está vivo.
¿La Plaza Aragón a la altura del Ibercaja? Muerta. ¿La Plaza de Santa Engracia frente a la basílica ídem? Con alcorques. En las obras de Avenida Valencia también han caído otro par de docenas. Y Delicias sufre de una acuciante ausencia de zonas verdes que arrojen unos mínimos de sombra. En menos de un lustro se ha visto talar acequias históricas, algunas con más de cien años y, en general, en los barrios obreros lo más fácil y común es ver este tipo de escenarios:
Otro frente: el ruido. La Comisión Europea dedicó un reportaje a cómo Zaragoza diseña barrios más silenciosos. Cuenta con una guía técnica, una “regla de los 5 dB” para nuevos desarrollos y cinco Zonas de Protección Acústica Especial. La regla vale para barrios por construir. Las zonas protegidas existen porque ya se superan los objetivos, e incluyen gran parte de la ciudad consolidada dentro de la Z-40, además de barrios como Casetas, Garrapinillos o Juslibol.
Las asociaciones vecinales hablan de unas 250.000 personas afectadas, cerca de un tercio de la población. Aseguran que llevan dos décadas de incumplimiento de la normativa. Un portavoz vecinal lo resumía en 2024 con una frase: “Llevamos 22 años pidiendo que se cumpla la ley”. El mapa anterior, con datos de 2016, ya situaba al 26% de la población por encima de los límites de día y al 17% de noche. El plan 2025-2029 se propone reducir esa población un 20%. La propia Comisión recuerda que el ruido es, según la OMS, el segundo mayor riesgo ambiental para la salud en Europa, tras la contaminación del aire.
Quién participó. El jurado premió la participación comunitaria, y la Mesa aporta fechas. Según su carta, el Consejo Sectorial de Medio Ambiente no se reúne desde enero de 2025. La Comisión de Biodiversidad no se convoca desde julio de 2016, la de Cambio Climático desde febrero de 2015, la de Agua desde marzo de 2018 y la de Ruido desde junio de 2017. La Mesa denuncia también que numerosas solicitudes de informes técnicos sobre talas quedan sin respuesta. Su petición es una mesa institucional del arbolado con ayuntamiento, vecinos, ecologistas y universidad.
Ahora Zaragoza afronta un 2027 con el título y varios frentes abiertos. La Federación de Barrios cuenta 22 proyectos de centros de datos en la provincia. Según las alegaciones de colectivos ecologistas y vecinales, el de Microsoft junto a los Pinares de Venecia implicaría talar unos 1.000 pinos y tendría una potencia concedida de 1.846 megavatios. El Ayuntamiento, por su parte, promete más plantaciones y un modelo de gestión que, dice, ya ha revertido la tendencia. Queda por ver si los árboles que se plantan hoy llegan a dar sombra a tiempo, y si los vecinos que protestan en San Miguel se sentirán escuchados (o desplazados) antes de 2028.
Imagen de portada | Árbol arrancado por el viento en el Paseo de la Constitución (14 de febrero de 2026 - Aragón Digital)
-
La noticia
Zaragoza está arrancando árboles como si les tuviera alergia pero Europa acaba de nombrarla Capital Verde Europea
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Isra Fdez
.